VOL 2 En busca del tiempo perdido tapa LIBERDUPLEX.inddVOL 2 En busca del tiempo perdido tapa LIBERDUPLEX.indd

En busca del tiempo perdido, vol. II

Por donde los Guermantes

Marcel Proust

Traducción: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego



Número de colección: XC


Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta


Formato: 16x22


Páginas: 632


ISBN: 978-84-9065-982-3 Categoría:

«En busca del tiempo perdido es una cumbre, un ochomil de la literatura moderna que no necesita de impedimenta ni sherpas para alcanzarla, sino de sensibilidad, aprecio de la belleza, concentración y pundonor.» (José María Guelbenzu, El País)

39,50

eBook disponible en:

Descripción

En Por donde los Guermantes (1920-1921), tercer tomo de En busca del tiempo perdido, el joven narrador sigue persiguiendo, sin encontrarla, su «vocación invisible» de escritor: «Le resulta a usted más entretenido no hacer nada», le dice su amigo Saint-Loup. Aunque va acumulando nuevas decepciones, lo encontramos más templado, algo menos introspectivo. Su gran iniciación es ahora en la antiquísima aristocracia del Faubourg Saint-Germain, un mundo tan jerarquizado y con tantas capas que moverse por ellas exige la pericia de un malabarista: el temor a no estar a la altura en una cena, las rivalidades y deseos de emulación entre familias y salones, los ingenios y los desprecios componen un cuadro de ansiedad social que despierta tanta admiración como burla. Vuelven a aparecer los temas del amor como «creación ficticia» y de las ambiguas conexiones entre sensibilidad y memoria, pero esta vez en un marco histórico determinado por el furor antisemita que produjo el caso Dreyfus. Gracias a él muchos advenedizos pertenecientes a «la Liga de la Patria Francesa y no sé qué más» consiguen colarse en los altos estamentos, «como si una opinión política fuera una calificación social»; y por culpa de él se pelean entre sí los mayordomos de distintas casas, que tienen una forma de pensar tan compleja como la de sus señores. El temible cronista de sociedad que siempre fue Proust despliega aquí la herencia balzaquiana en todo su esplendor e impregna incluso la representación compasiva de la intimidad y el dolor.

Información adicional

Peso 1068 kg