Descripción
Disponible a partir del 02/09/2026
Un joven preceptor acompaña a la familia de un general retirado a una ciudad balneario alemana, Ruletemburgo. El general, viudo, está en la ruina, pero aspira a casarse con una señorita francesa de incierta identidad, para la cual despliega un tren de vida que no se corresponde con sus recursos, pero con la esperanza de que una tía suya riquísima, inválida y enferma, no tarde en morir y lo nombre heredero. El preceptor –y narrador de la novela– está perdidamente enamorado de Polina, hijastra de su patrón, pero ella le mira a veces «como esa emperatriz de la antigüedad que se desnudaba delante de su esclavo porque no lo consideraba una persona». Un día le da setecientos florines para que los juegue a la ruleta y él, que nunca ha estado en una sala de juego, la obedece y gana, sin saber para qué necesita el dinero. Por lo demás, «todo me pareció muy sucio, como si dijera moralmente vil y sucio». Sin embargo, siempre a instancias de Polina, seguirá jugando y no será el único del séquito del general que quede atrapado en la euforia y la fascinación de la ruleta. Escrita tan solo en un mes, para cumplir un contrato con un editor cuyo plazo había ido dilatando, El jugador (1866) condensa las experiencias de Dostoievski en los casinos y su visión del juego es no solo pionera sino dramáticamente original: más allá del cálculo y la probabilidad, de las ganancias y de la pasión por el riesgo, el protagonista aspira sobre todo a satisfacer su vanidad, a brillar en la pequeña sociedad que no valora sus méritos. No en vano es una de las novelas más leídas de su autor.



