Descripción
Disponible a partir del 17/06/2026
Asociamos el modernismo poético con una ventolera de frescura e innovación, de sonidos nuevos y temas exóticos, de entusiasmo y decadencia, que llegó de Latinoamérica para cambiarlo todo. El primer nombre que nos viene a la cabeza es el de un nicaragüense errante, Rubén Darío, que no tardó en establecer amistad o magisterio con Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez o Ramón María del Valle-Inclán. Pero el modernismo en Latinoamérica fue mucho más: propició también una constelación de mujeres poetas que desde presupuestos estéticos personales tejieron una red de estímulos y afinidades. Nacidas en Cuba, Argentina, Uruguay o Chile, en ambientes culturales y económicos dispares, Juana Borrero, Delmira Agustini, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou y Teresa Wilms Montt comparten haber vivido en un tiempo de transición para la mujer. Según Storni «Debiéramos llamarnos las mal ubicadas. No encajamos en ningún ambiente, para algunos nos falta, para otros nos sobra. Conservamos la delicadeza interior propia de la mujer, pero hemos perdido las apariencias de esta delicadeza, sus modos, sus «trucos»».
O como señala Ana Fernández-Cebrián en su instructivo y vibrante prólogo: «mujeres poetas «no aptas para señoritas», niñas precoces, trabajadoras incansables, emblemas del continente, adúlteras y madres solteras, camaradas literarias… Escritoras sin remedio….»


